Todavía recuerdo cuando la conocí, fue una tarde de sábado en el cine, apareció de pronto, se sentó a mi lado y ya no se separó de mi en toda la noche.No me gusto su presencia ,mejor dicho, me aterrorizó y ya no pude olvidarla durante mucho tiempo.
No la volví a ver hasta meses más tarde. Vino a visitarme al trabajo, ella sabía que no me gustaba haberla conocido, sin embargo allí estaba,aunque yo no quisiera.
A partir de ese día sus visitas fueron menos espaciadas en el tiempo, se quedaba conmigo un rato, daba lo mismo donde me encontrara, por lo visto se acostumbró a mi compañía pero yo nunca pude acostumbrarme a la suya.
Cuando estaba con ella me hacía temblar, me producía taquicardias y me empujaba a un lado y a otro queriendo arrojarme al suelo, pero nunca me cai, nunca me voy a caer,nunca...
Si me estas escuchando quiero que sepas que te acepto a mi lado pero no te voy a hacer caso, siempre estuve pendiente de ti pero tu de la única forma que me lo has agradecido es haciéndome sentir cada vez peor.
Me gustaría que te fueras lejos y nunca más volvieras pero, por lo visto, esa no es todavía tu intención.
Tengo armas para luchar contra ti, tengo buenos amigos que me ayudan a ignorarte.
Olvídame...Vete...
Vaya, profundo y emotivo, esa compañera de viaje cada vez la veo más alejada, así que tus esfuerzos están dando tus frutos.
ResponderEliminar¡Ánimo! Y sabes que me tienes para lo que haga falta :)
Llegará un día (lo sé muy bien) en que su voz suene muy lejos de ti, como si te hablara de debajo del agua. Sus monstruos ya no te alcanzarán y tú serás aún más grande.
ResponderEliminarSigue confiando en ti misma, crece y acabará alejándose de ti...
Mucho ánimo, un besazo :)
Se que llegara un dia en que se aleje de mi pero todavía tengo mucho trabajo por hacer...
ResponderEliminarMuchas gracias a los dos por apoyarme!
Besos!